Sentirse bien consigo mismo es uno de los aspectos fundamentales para una vida plena y satisfactoria. Esta sensación no solo afecta nuestra percepción del mundo y de los demás, sino que también influye en nuestra salud mental, emocional y física. A lo largo de la vida, cada persona
se enfrenta a desafíos y momentos difíciles que ponen a prueba su autoestima y confianza en sí misma. Por eso, cultivar una buena relación con uno mismo es esencial para superar obstáculos y alcanzar el bienestar integral.