Un nuevo estudio científico revela cómo un cable de fibra óptica ha sido capaz de detectar el tiempo y la ubicación de un terremoto de magnitud 6. Un avance que ayudaría a la comprensión de la física de los terremotos y a su futura detección. Analizamos este nuevo hallazgo con Nahúm Méndez, sismólogo y colegiado del Ilustre Colegio Oficial de Geólogos de Aragón (ICOG Aragón).