La investigación realizada en el lugar por la Brigada Investigadora de Delitos contra el Medioambiente y Patrimonio Cultural (Bidema) de la Policía de Investigaciones (PDI) detectó la presencia de acelerantes en el sector siniestrado. En concreto, los antecedentes concluyeron que el fuego se inició y se propagó rápidamente a los sectores aledaños por el arrojo de bencina y parafina en el lugar, registrando cuatro focos simultáneos que arrasaron cerca de 3.000 hectáreas. Conduce Verónica Franco y Rodrigo Vergara.