Alguien dijo: las batallas más grandes de la vida se ganan de rodillas. Jesús enfrentó Su batalla más grande un viernes, desde la madrugada hasta las tres de la tarde. Ese día, Él fue traicionado por Judas Iscariote, uno de Sus doce discípulos más cercanos. Y así varias situaciones las cuales no evadió.
Problamente, nunca enfrentes una crisis tan grande como la de Jesús en la cruz. Cuando te encuentres en alguna situación, recuerda a Jesús y pídele a Dios que te fortalezca para enfrentar tus desafíos y vencerlos.