David alabó a Dios porque mejor es su misericordia que la vida. Salmo 63:3. Nada se compara con conocerlo. Por medio de Jesús, Dios ha abierto el camino para que volvamos a casa, a su amor perfecto... sin importar lo lejos que hayamos estado. Al acudir a Él, encontramos el verdadero hogar de nuestro corazón.