La nueva Ley Nacional de Alquileres, sancionada en junio de 2020, viene siendo un fuerte eje de discusión y debate en los últimos días.
El jueves pasado, la portavoz de Presidencia de la Nación, Gabriela Cerruti, dijo en una conferencia de prensa que está claro que la ley ‘‘no cumplió con la función esperada, ni por los inquilinos ni los propietarios‘‘, y llamó a mejorarla. Ya en noviembre del año pasado el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, había anunciado que impulsaría cambios en la ley actual.
Los puntos más calientes de la discusión son el método y la periodicidad de la actualización de los precios de alquiler y la duración mínima de los contratos. Se espera que en el próximo mes una comisión especial empiece a tratar el tema en el Congreso. Como telón de fondo a todo esto está la grave crisis habitacional que atraviesa la Argentina.
¿Cuáles son las razones de la dificultad de acceso a la vivienda en la Argentina? Y más importante aún, ¿qué políticas públicas son necesarias, más allá de esta Ley de Alquileres, para revertir esto?