El régimen de Daniel Ortega continúa llenando las bóvedas del Banco Central de Nicaragua (BCN) con depósitos provenientes de sobre recaudación y desembolsos de préstamos de organismos internacionales. No está claro por qué el Ejecutivo está teniendo dificultad para sacar esos recursos a la economía, una parte destinada para ejecutar obras de reconstrucción de las zonas afectadas por los huracanes Iota y Eta, y otra para la reactivación de la economía para hacer frente a los efectos de la pandemia.