El resultado de las elecciones no debe sorprender. Las señales eran claras y no fueron escuchadas. La responsabilidad es compartida por el gobierno, la derecha, la centroizquierda y la sociedad en su conjunto. Hoy tenemos victoriosos a quienes han sabido llevar a cabo un plan de larga data y que ahora se asegurarán de que la presa no se les escape. Piñera y las cúpulas partidarias debieran irse y no volver, salvo para pagar por el daño causado.
Support the show (https://www.flow.cl/btn.php?token=yyzstj7)