En un México plagado de grandes representantes históricos, parecería una mala opción dedicarse al boxeo.
Para Jesús Emanuel "Veneno" Domínguez Acosta, el boxeo representaba una oportunidad de vida, de demostrar que se puede estar en un deporte de alto rendimiento y a la vez llevar una vida ordenada y orientada a la excelencia.
"Veneno" Domínguez, un hombre en un deporte de alto riesgo que tiene prohibido rendirse.