La batalla de la mente es la batalla más silenciosa pero determinante a la vez, ya que los pensamientos tienen influencia sobre todo el ser: espíritu, alma y cuerpo. Por ello es importante identificar los pensamientos, conocerlos y analizarlos para retener lo bueno y desechar lo malo. Nuestra mente podrá ser renovada si logramos dominar nuestros pensamientos y sujetarlos a la obediencia a Dios. Te invitamos a profundizar en este tema a través de esta reflexión. Dios te bendiga!