

Marcha fúnebre en honor al médico juchiteco Roque Robles, asesinado el 21 de mayo de 1931. "La tristeza por la muerte de su amigo desemboca en esta composición, que es un lamento en el sentimiento del músico, orgullo de San Blas Atempa", refiere su nieto Flavio Rojas Morales.


El poeta juchiteco Daniel C. Pineda escribió y musicalizó 'La última palabra', canto con un dejo de nostalgia. Posteriormente, sobre la misma música, Juan Jiménez, Xtubi, creó versos propios al que tituló Guendanabani, que significa Vida. Tlalok y Morquecho unen bellamente ambas piezas.


En una de sus visitas a Juchitán, el maestro Óscar Chávez, autor de Macondo, se dio la oportunidad de eternizar este bello poema del maestro Andrés Henestrosa, autor de 'Los hombres que dispersó la danza'. Esta grabación es todo un documento sonoro.


Una de las canciones de cuna que conserva la memoria oral zapoteca. Interpretada por Claudia Martínez, Tonana, 'Gregorio' suena vanguardista, sin perder su estilo tradicional.


El 5 de febrero de 1961 se fundó formalmente el balneario Playa Victoria, hoy llamado Playa Vicente o Playa San Vicente. Eustaquio Jiménez Girón rememora el hecho y las razones de su apertura en esta interesante composición que Chicu Juanitu y la Banda Ada inmortalizan.


Ricardo Amadeus pertenece a una generación de músicos y compositores juchitecos contemporáneos que enaltece a su estirpe a través de diferentes géneros musicales. El bolero tiene especial arraigo en la trova zapoteca y el compositor deja huella con esta bella melodía.


Ocho zapotecas fueron asesinados en el El Calvario, Juchitán, en el marco de la represión a la lucha popular de los años setentas en el Istmo de Tehuantepec. Esta canción denuncia el crimen cometido el 20 de noviembre 1975. Se escribió en castellano para que el mundo supiera.


Bello texto de Andrés Henestrosa dedicado a Cibeles, hija que procreó con su amada esposa Alfa Ríos. Es, indudablemente, una de las piezas más famosas del repertorio istmeño. Teniendo como base el 'Son Micaela', fue renombrado Martiniana.


Esta pieza define muy bien el espíritu de la Nación Zapoteca en una de sus regiones. El 'Peregrino Istmeño', Luis Martínez Hinojosa, escribió un poema que sintetiza el conflicto entre aztecas y la Triple Alianza contra el Reino Zapoteca de Tehuantepec.


Todas las zapotecas del mundo son hermosas. Cada región y cada comunidad tiene su peculiaridad; pero la Tehuana, emblema de la región istmeña, causa especial fascinación. A ella canta e Trovador del Recuerdo, Saúl Martínez.


'Siete lunas', que entre los zapotecas es como decir 'siete meses', es como se traduciría esta canción enteramente en zapoteca. Fue escrita y es interpretada por uno de los más grandes compositores que ha dado la región del Istmo y la Nación Zapoteca.


Tema de Saúl Martínez grabado 'en vivo' en el mes de diciembre del año 2008 durante la presentación de la Campaña por la Memoria Histórica Zapoteca, proyecto del Comité Melendre. Tlalok la canta con el sentimiento que le caracteriza.


Esta melodía es considerada uno de los himnos de Tehuantepec. Escrita por Carlos Iribarren Sierra es interpretada por la ixtaltepecana Natalia Cruz. Guizii es como los zapotecas istmeños denominan a la antigua capital del Reino Zapoteca, Tehuantepec. Guidxi Siidi ('Pueblo de Sal'), Guizii.


El campo ha sido esencial para el desarrollo de la civilización zapoteca. Al campo nos debemos y de él hemos obtenido el sustento por milenios. Todo zapoteca es, independientemente de sus otros oficios, un ser de campo. Por ello Antonio Martínez invita a permanecer en él.


En la inigualable interpretación de Chico Juanito, acompañado por la Banda Ada, este Son tradicional del que Fernando Salinas compuso hermosos versos de amor en zapoteco, los que posteriormente Hebert Rasgado trasladó al castellano. Música original Ta Rey Yando.


Poesía hecha canción. Elegante melodía en una de las mejores voces en lengua zapoteca.


En el disco 'Fiesta Istmeña' no podía faltar este magistral son ejecutado por la Banda de los Hermanos Angulo con el canto del gran Tito Octavio Villanueva. Canto hecho para las madres y abuelas tehuanas.


Excepcional ejecución en guitarras de una pieza central de toda festividad tradicional zapoteca e istmeña: el Fandango.


Himno a la fraternidad istmeña. El 'Portalira Zapoteca', Eustaquio Jiménez Girón, Taquiu Nigui, hace un llamado a la unidad, recordando nuestra consanguinidad, nuestro parentesco que nos hermana en una sola gran familia zapoteca.


Himno a la fraternidad istmeña. El 'Portalira Zapoteca', Eustaquio Jiménez Girón, Taquiu Nigui, hace un llamado a la unidad, recordando nuestra consanguinidad, nuestro parentesco que nos hermana en una sola gran familia zapoteca.


No es fortuito que la música y la poesía se fusionen para crear obras de bella plasticidad sonora. En esta ocasión el compositor juchiteco Mario López, musicaliza uno de los poemas mas desgarradores de su coterráneo, Gabriel López Chiñas, "Hambre".


Nadie se resiste a los encantos de la flauta de carrizo, el caparazón de tortuga y el tambor de un solo tronco para evocar las melodías que interpretaban nuestros abuelos los Binnigula'sa' en la cima de Dani Beedxe', hoy conocida como Monte Albán.


Chedxi en un joven optimista. Pertenece a una generación de compositores zapotecas, que en los nuevos géneros musicales reivindica su identidad. "La alegría es la cura para todo mal. Vivir en paz, relajear sin hacer maldad y agradecerle a Dios lo que nos regala. Esa es mi filosofía", afirma.


Instrumentos musicales que dominan las montañas andinas y canto de las nubes que se esparce en territorio Za, se fusionan para obseaquiarnos una peculiar interpretación del Son Bizuriqui (1950), en voz de su autor, el juchiteco Sabás Carrasco Morgan.


Bello es El Espinal, singular pueblo zapoteca enclavado en el corazón istmeño. Hermosas son sus mujeres, a quienes los músicos legendarios compusieron algunas piezas. Este Son es el emblema de la espinaleña, mujer reconocida por su fuerza y altivez.


Un tema resalta dentro del mosaico de melodías de 'Razones', disco de Diego López; una letra clásica del repertorio zapoteca: Ra ñaa huiini’, ‘El ranchito’, de Juan Xtubi. Porque para los hombres de campo la parcela es la muestra de verdadero compromiso con la mujer amada.


Mucho se ha contado de la mujer amada. Los poetas suelen compararla con las flores o con la belleza del entorno. Pero Ricardo Amadeus la asimila a una de sus pasiones: la lectura; porque la mujer también es misterio que debe ser descifrado y leído con detenimiento.


Haciendo gala de la clave inconfundible del son, Enrique Ocaña interpreta una de las canciones más representativas del bolero istmeño: ‘Naila’. En esta singular ejecución se dejan ver las dos raíces de su canto, porque Ocaña lleva sangre jarocha y zapoteca en las venas.


El Domingo de Ramos en Juchitán se acostumbra ir al panteón para estar con los difuntos. Allí se come, se bebe, se canta y los niños juegan entre las tumbas. En Xandu', Día de Muertos, ellos devuelven la visitan; a los muertos se les recibe en casa.


Aplaudimos la innovación en la reproducción de nuestra lengua milenaria. El didxazá no está reñido con ningún género musical; por el contrario, es capaz de servir de vehículo para toda clase de sentimientos, sea en trova, en son regional o mediante una pieza de hip hop.